30 de enero de 2014

“Lo mejor y más lindo es vivir en la legalidad”: Orietta*


Una mujer que ingresó a la guerrilla siendo menor de edad, se desmovilizó y reintegró a la sociedad,
invita hoy a aquellos que siguen en la guerra a dejar las armas y volver a la legalidad.
Barranquilla, 29 de Enero de 2014.- La historia de vida que relata Orietta* inicia con un mensaje que dirige a quienes permanecen en los grupos armados ilegales, invitándolos a desmovilizarse. “Es mejor y más lindo estar con tu familia y en libertad para ir a todas partes. Además, la guerra sólo lleva a la muerte”, dice la mujer.
“Lo que más me gusta de la legalidad es que me puedo mover y hacer lo que quiera sin el temor de que nadie me vaya a prohibir estar en libertad”, asegura esta madre, que estuvo por 13 años  en las filas de un grupo armado ilegal en el departamento de Bolívar.
Orietta, una persona desmovilizada y hoy reintegrada a la sociedad, luego de cumplir un proceso exitoso con la Agencia Colombiana para la Reintegración (ACR), vivió una actividad ilegal en la que perdió su tranquilidad y le arrebató la vida a su hermana, cuatro años mayor.
Su ingreso al grupo armado
En el año 1995 ingresó por voluntad propia a las filas de la guerrilla. “No me fui a la fuerza o engañada, además tenía a mi hermana en las filas, cuatro años antes”, explica. Entró buscándola pues eran muy unidas, aunque al ingresar “se estrelló contra una pared al vivir una realidad muy dura”, asegura.
Ya adentro, permanecieron sólo un mes juntas y después la veía muy poco. Mientras ella estuvo allí el trato que le daban los superiores y demás compañeros era bueno. “Después todo cambió y viví situaciones muy fuertes para una niña de trece años. Primero fui una guerrillera rasa y después pasé a ser urbana, encargándome de contactar y reclutar personal, buscar logística y armas”, explica.
De la desmovilización a la Reintegración
Cansada de la guerra y perseguida, además de estar embarazada de su segundo hijo, tomó la decisión de desmovilizarse e ingresar al Proceso de Reintegración coordinado por la ACR.
“Tomé esa decisión al hallarme en una encrucijada y sentí la necesidad de salir de ese mundo y acabar con ese infierno que a diario vivía con el temor de ser capturada o morir. Me gusta más estar en el Proceso de Reintegración porque vivo en paz y estoy con mis dos hijos menores todo el tiempo y los puedo cuidar si se enferman, estoy a su lado”, asegura.
Lamentablemente la hermana mayor de Orietta murió hace tres años, estando aún en la guerrilla, mientras ella se encontraba ya en el Proceso de Reintegración. Ella entró también de 14 o 15 años y antes de fallecer se mantuvo casi 16 años en las filas del grupo armado ilegal. “Yo la llamaba tratando hacerle cambiar de parecer para que tomara la decisión de reintegrarse a la sociedad, pero no me hizo caso”, cuenta con los ojos brillantes por las lágrimas a punto de brotar.
Orietta reconoce las bondades de pedir perdón a sus hijos, aunque ellos no están enterados de su pasado, al igual que a las personas a las que de alguna u otra manera les hizo daño directa o indirectamente. “Perdónenme por todo lo que en algún momento hice y de lo que no me siento orgullosa”, dice con sus ojos llenos de lágrimas.
Dentro del Proceso de Reintegración Orietta realizó cursos de formación para el trabajo, a través de un curso de almacenamiento y bodegaje en el Sena e inició un negocio de miscelánea con recursos propios. Este proceso busca que las personas desmovilizadas que no cometieron delitos de lesa humanidad reconstruyan su proyecto de vida, superen su condición de vulnerabilidad y sean productivos y sostenibles en la legalidad.
Recientemente Orietta fue certificada por la ACR, en el cumplimiento satisfactorio de su Ruta de Reintegración y luego de presentar un plan de negocios para adquirir  capital semilla, le fueron aprobados $8 millones para la adquisición de insumos y equipos de refrigeración para tener una nueva unidad de negocio más rentable.
Hoy, Orietta puede decir que su vida es distinta, normal y mucho mejor en la legalidad.
 *Identidad protegida por petición de la fuente.

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